Proceso de inversión

Aplicamos los principios del estilo valor, que consisten en comprar empresas por debajo de su valor intrínseco o fundamental, compramos a descuento.

Empleamos la mayor parte de nuestro tiempo tratando de averiguar el valor fundamental de un negocio. El valor fundamental de una empresa es el precio que un participante bien informado de mercado (un competidor por ejemplo) estaría dispuesto a pagar por hacerse con el control del 100% de la compañía. Hay múltiples formas de llegar al valor fundamental, entre otras, múltiplos de mercado, valor neto de los activos o descuento de beneficios normalizados entre otros.

Compramos cuando hay una diferencia significativa entre el precio de cotización y el valor fundamental:

La diferencia entre precio y valor es el Margen de seguridad

Valor Fundamental

Consideramos que la trayectoria pasada de una compañía es mejor indicador que las proyecciones, generalmente optimistas, de negocio a futuro. El proceso de cálculo del valor fundamental sigue los siguientes pasos:

  1. Estudio y análisis de las cuentas anuales y balances de los últimos años.
  2. Identificación de ventajas competitivas del negocio, si las hubiere.
  3. Cálculo de la capacidad de la empresa de ganar dinero a lo largo del ciclo
  4. Aplicación de múltiplos sobre la cifra de beneficios operativos o cash-flow que la compañía es capaz de generar a lo largo del ciclo. Combinación con descuento de flujos y/o ejercicio de liquidación del negocio.

Margen de seguridad

Término acuñado por Benjamin Graham en su libro el Inversor Inteligente.Dos aspectos importantes del Margen de Seguridad:

  1. El Margen de Seguridad representa una “póliza de seguro” que protege contra la probabilidad de cometer errores en los cálculos de valor fundamental.
  2. Nos es una medida de potencial de revalorización de una compañía, no responde a la pregunta ¿cuánto puede subir esta empresa?. Sencillamente es el descuento al que cotiza un negocio, y responde a la pregunta ¿cómo de barato puedo comprar esta empresa?

Proceso de inversión

Buscamos empresas baratas. Preferiblemente:

  1. Empresas de calidad, con ciertas ventajas competitivas que protejan sus buenas cualidades
  2. Gestionadas por directivos honestos alineados con los accionistas, excelentes en la asignación de capital y/o por grupos familiares con buena trayectoria
  3. Buena gestión financiera, poca deuda, en proceso de reducción de deuda o caja neta en balance
  4. Que ofrezcan altos retornos sobre el capital invertido
  5. Ignoradas por el mercado

Tipología de empresas donde solemos encontrar valor:

  1. Pequeñas y Medianas compañías que generalmente pasan desapercibidas para el mercado
  2. Activos y/o beneficios ocultos, no detectados por temas contables
  3. Empresas que decepcionan a corto plazo en sus publicaciones de resultados trimestrales
  4. Holdings, empresas con múltiples negocios, difíciles de entender por el resto del mercado

Fruto de un proceso continuo de búsqueda de oportunidades, basado en la lectura, el estudio y la observación del entorno de mercado. El flujo de información disponible es muy elevado, diariamente surgen más ideas de las que se podrían analizar. Lectura, estudio, observación, paciencia y mentes abiertas son los ingredientes del caldo de cultivo perfecto para la buena generación de ideas.

Compramos cuando el precio de cotización está por debajo del valor intrínseco de un negocio. Vendemos cuando precio y valor convergen, independientemente del tiempo. La paciencia es una de nuestras principales ventajas competitivas.

La inversión en bolsa es más interesante y exitosa si la asimilamos a la inversión empresarial. Somos inversores, no traders, no especulamos sobre el futuro de los negocios. Cultura de empresa familiar: en la gestora, en la cartera y en nuestros inversores.

Fruto del pensamiento independiente, nuestras ideas pueden llegar a ser contrarias a las del consenso, que por definición no puede ser independiente.Buscamos ideas de inversión que pasen desapercibidas por el consenso. Empresas muy castigadas, fuera de moda u odiadas por el mercado pueden ser buenas ideas de inversión a largo plazo. El comportamiento gregario del ser humano, en concreto del inversor, es un aspecto intrínseco desde el nacimiento. Tenemos miedo de alejarnos de la manada, nos sentimos inseguros si pensamos diferente al resto, tememos por nuestro trabajo si llevamos la contraria a nuestros superiores, esto nos lleva a estar cómodos y tranquilos en nuestra zona de confort, tomando las mismas decisiones que los que están a nuestro alrededor. Salir de dicha zona de confort puede tener repercusiones dolorosas para la mayoría que lo intenta, incentivo suficiente para permanecer dentro del rebaño, dentro del consenso.
El conjunto de inversores y participantes de mercado suelen soportar mejor errores de inversión compartidos sobre errores individuales, por miedo a quedar en ridículo, o lo que es peor, por miedo a perder el puesto de trabajo. Esto acentúa aún más el comportamiento gregario.
Conseguiremos rentabilidades diferentes a las del resto en la medida que seamos capaces de tomar decisiones diferentes a las del resto.

El mercado está dominado por emociones que oscilan entre el miedo y la avaricia, especialmente en el corto plazo. Somos reacios y exigentes cuando todo el mundo desea comprar sin importar el precio, períodos de mercado donde la avaricia predomina. Nos interesan los periodos de mercado donde nadie quiere comprar, cuando la gente está dispuesta a vender a cualquier precio, muy por debajo de su valor fundamental, momentos donde el miedo predomina. La experiencia demuestra que las mejores oportunidades de inversión aparecen en los peores momentos de sentimiento.

Cartera concentrada en pocos valores, reflejo de la alta convicción en nuestras ideas.
Rotación baja, pocos movimientos de compra o venta, y periodos largos de permanencia en valores.
Aproximación agnóstica a los índices de referencia. No replicamos ningún índice, ni tomamos posiciones alrededor del mismo. Compramos compañías baratas que son capaces de obtener mejores rentabilidades que el resto, independientemente de si están o no en los índices de referencia.
No hacemos apuestas concretas sobre países, tamaño de compañía, sectores o temáticas. Las empresas que están en cartera lo están por méritos propios.
Pensamos que poner restricciones respecto a países, tamaños y sectores genera ineficiencias que pueden ser aprovechadas por aquellos inversores que no las tienen, como es el caso de Magallanes.

  • Centrado exclusivamente en selección de empresas
  • Comprar empresas baratas, cuyo precio de mercado cotice por debajo de su valor fundamental
  • Control de riesgo comprando con margen de seguridad y por un conocimiento exhaustivo de las compañías
  • Inversores (compramos barato hoy) vs. Especuladores (apuestan por el futuro)
  • No hacemos  predicciones de futuro, no anticipamos mercados alcistas ni bajistas, nos centramos en identificar empresas con valor
  • Poca atención a eventos macroeconómicos
  • Generación de ideas: proceso continuo de búsqueda de oportunidades
  • Buscamos empresas que el mercado ignora
  • Aversión al apalancamiento, empresas con caja neta, poca deuda
  • Cartera concentrada, alta convicción en ideas
  • Baja rotación, pocas operaciones al año
  • Sin restricciones por tamaño, país, sector o temática
  • Escépticos frente a índices de referencia
  • No utilizamos instrumentos derivados. No hacemos cortos ni tenemos stop loss
  • Carteras líquidas
  • Paciencia y Disciplina
  • Honestidad e Integridad
  • Coinversión